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NASA desarrolla test de orina para detectar osteoporosis en primeras fases

2012-05-29

29 may (EFE).- Un grupo de científicos ha desarrollado un nuevo test de orina que permite localizar la osteoporosis en las primeras etapas de la enfermedad, según un estudio divulgado por la Universidad del Estado de Arizona y la NASA.

Hasta ahora la osteoporosis, enfermedad que causa el debilitamiento de los huesos, sólo se diagnosticaba con radiografías una vez que ya había provocado la fractura de algún hueso. De hecho, podía pasar sin ser detectada durante años.

“La pérdida de masa ósea también se produce en los estadios avanzados de numerosos cánceres. Para el momento en que estos cambios son detectados con los rayos X, un daño significativo ya ha ocurrido”, afirma Ariel Anbar, profesor del Departamento de Bioquímica y Exploración Espacial de la ASU y coordinador del estudio.

El nuevo examen ha sido diseñado teniendo en mente a los astronautas, quienes pueden sufrir pérdidas de masa ósea debido a la microgravedad en el espacio, por lo que se trata de encontrar rastros de calcio óseo en su orina.

De este modo, los investigadores analizan la presencia de isótopos de calcio, que son diferentes átomos de calcio derivados de hueso que cuentan con un número específico de neutrones.

El equilibrio de estos isótopos varía cuando el hueso es destruido y creado, por lo que puede indicar cambios en la densidad ósea.

La investigación

El estudio utilizó a una docena de pacientes que fueron confinados a un descanso en cama de 30 días en el Instituto Científico de la Universidad de Texas, en Galveston.

Cuando una persona pasa mucho tiempo acostada, los huesos que sostienen el peso son aliviados de su carga, una condición conocida como “descarga del esqueleto”, en la que los huesos comienzan a deteriorarse de modo similar a la experimentada por los pacientes de osteoporosis y los astronautas.

A través del análisis de muestra de orina de estos pacientes, el equipo de la ASU descubrió que con la nueva técnica podían detectar la pérdida de hueso apenas una semana después de que comenzasen su periodo tumbados, mucho antes de lo detectado en los exámenes habituales con rayos X.

“Hemos demostrado que el concepto funciona como esperábamos en gente sana en un experimento bien definido. El siguiente paso es ver si funciona en pacientes con enfermedades que alteran la masa ósea. Lo que abriría la puerta a aplicaciones clínicas”, destaca el doctor Anbar.